Inseminación artificial

La inseminación artificial permite que la fecundación se realice de forma natural. Se trata de la introducción médica del esperma en la vagina de la mujer con la finalidad de conseguir un embarazo. Cuando se introduce el espermatozoide en el útero, este debe encontrar su camino hacia el óvulo maduro e insertarse por su propia cuenta. De la misma manera que ocurre en un embarazo tradicional, la gran diferencia y ventaja de la inseminación artificial es que el recorrido del espermatozoide es más corto, y por lo tanto aumentan las probabilidades de que encuentre el óvulo maduro para posteriormente fecundarlo.

Normalmente, con esta técnica, de cada 100 ciclos de inseminación 13 resultan en gestación; es decir, produce una tasa de embarazo del 13%. Para poder someterse a un ciclo de inseminación artificial se deben realizar una serie de pruebas para confirmar que las trompas de Falopio son permeables y que el semen es de buena calidad (en el caso de que se esté utilizando el semen de la pareja masculina). También se deben considerar otros factores como la edad de la mujer, el tiempo que lleva la pareja con infertilidad y el número de ciclos con inseminación artificial anteriores para decidir si es conveniente realizar un nuevo ciclo de inseminación artificial o por el contrario sería más recomendable someterse a otra técnica más compleja como la fecundación in vitro.

Podemos hablar de 2 tipos de inseminación artificial:
• Inseminación artificial homóloga o conyugal (IAH): el semen procede de la pareja.
• Inseminación artificial con donante (IAD): el semen proviene de un donante anónimo. Se recurre a un banco de semen y se busca un donante que más se parezca a la pareja masculina que no puede utilizar su semen por motivos de calidad. En el caso de que sea una mujer sola, se realiza el mismo procedimiento. En países como Estados Unidos, los bancos de semen facilitan más información sobre los donantes de semen. La donación puede ser anónima, pero se puede obtener más información médica del donante, de su familia directa, información de sus estudios, de su religión, de sus gustos, etc.

La inseminación artificial consta de tres fases:
Estimulación hormonal del ovario, para aumentar el número de ovocitos maduros.
Preparación del semen, seleccionando y concentrando los espermatozoides móviles.
Inseminación de la mujer, que se realiza en la consulta médica. Después de la inseminación, la mujer debe quedarse tumbada unos 20 minutos y ya podrá irse a casa.

Inseminación artificial